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18
Lun, Dic

Fuerza Aérea en caída libre

Argentina

El primer trimestre del año se cierra muy caro para la Fuerza Aérea Argentina, donde más del 50% de sus Sistemas de Armas tienen serios problemas de disponibilidad y en casos donde los que si gozan de operatividad, son utilizados prácticamente hasta su vencimiento.

En el caso central del C-130 Hércules, un sistema de armas clave tanto para labores de carga, transporte, apoyo a la comunidad y a unidades de combate. Con las propias exigencias de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2016 – 2017, en donde se han tenido múltiples inconvenientes, recayendo más que nada el peso de las operaciones en el TC-66 debido a la bajísima disponibilidad de los TC-64 y TC-69 en realizar los cruces necesarios al continente blanco.

Recordemos que la Fuerza Aérea junto a la Fabrica Argentina de Aviones (FAdeA) se encuentra encarando el proceso de modernización de 5 de sus aparatos, de los cuales ya recibió el primero, TC-69, convertido en las instalaciones de la empresa L-3 en los Estados Unidos y FAdeA se encuentra en trabajos finales sobre el TC-61 para luego continuar con el KC-130H, TC-70. Vale destacar que los KC-130H recibiendo particularmente también un FLIR MX de la empresa Wescam tendría capacidades similares a las de los MC-130H de los Estados Unidos. Este proceso no ha estado exento de inconvenientes debido a la complejidad de semejante conversión del aparato de enteramente analógico a prácticamente full digital. El proceso se ha demostrado también un desafío presupuestario y logístico para la Fuerza Aérea quien ahora no puede hacer frente a la reparación y reemplazo de algunos componentes que necesitan atención, lo que genera dudas a largo plazo en el sostén de la flota, incluso ante la falta de compra de repuestos e insumos críticos desde hace años.

Recientemente distintos conflictos también con articulación política han afectado a la flota, ante la ruptura de un gasoducto en la isla de Tierra del Fuego, se cursó un requerimiento oficial para el transporte de insumos y repuestos necesarios junto a personal de la empresa Camuzzi para realizar las reparaciones. En ese momento el único C-130H disponible se encontraba realizando el transporte de insumos a la Republica de Perú en apoyo por las catástrofes naturales sufridas, esta demora considerada políticamente insostenible por el Estado Mayor Conjunto se quiso compensar con el uso de aeronaves Twin Otter y Grand Caravan EX de la Aviación de Ejercito quienes primero realizaron el vuelo hacia Bahía Blanca a retirar el equipamiento y personal para luego proseguir hacia Tierra del Fuego en un vuelo tanto largo como complejo. La cuestión es que el volumen y peso de los equipamientos hicieron que los mismos fueran insuficientes y una vez arribado el C-130H desde Perú tuviera también que asignarse a esta tarea para poder finalizar los trabajos en tiempo y forma.

Lo que en otra circunstancia con un mejor manejo político e institucional hubiera sido eficiente y sin inconvenientes, ha llevado a importantes roces entre el Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Brigadier General “VGM” Amrein y el Teniente General “VGM” Bari del valle Sosa, Jefe del Estado Mayor Conjunto. Recordemos que según algunas publicaciones, ya existen serias diferencias entre el JEMFA tanto con el ministro de defensa Julio Martinez como el secretario Walter Ceballos.

Walter Ceballos estuvo recientemente en los Estados Unidos junto a una comisión de oficiales militares en donde se destaca la visita a Coulson Aviation. Coulson ofrece un kit de combate contra incendios en el cual existiría interés en aplicar al TC-100, el único L-100 en servicio en la Fuerza Aérea Argentina. Este kit requiere modificaciones aparentemente menores en la célula del aparato, que si bien serían menores, existen miedos en la posibilidad de inconvenientes durante este proceso y el impacto que podría tener esto en la perdida de uno de los pocos y preciados aparatos de la Fuerza Aérea Argentina. Esta iniciativa entre los ministerios de defensa y medio ambiente, busca dotar de capacidades en el combate contra incendios, a la luz de los cada vez más recurrentes incendios forestales en nuestro país como consecuencia del cambio climático global. Se han realizado anuncios sobre la intención de incorporar un segundo aparato, si bien el costo del mismo incluyendo al kit de Coulson, cercano a los 50 millones de dólares, resultaría muy elevado para las expectativas y capacidades de ambos ministerios.

Vale recordar que a la Fuerza Aerea Argentina, le fueron ofrecidos desde aparatos en reserva de los Estados Unidos, 3 KC-130 con capacidad de reabastecimiento por un monto apenas superior a este. También teniendo en cuenta la necesidad de sostener presupuestariamente los 2 C-130H existentes TC-65 y TC-68, los cuales se pretende recuperar a la brevedad, con la ya bajísima disponibilidad y contemplando la falta de presupuesto necesario para toda la flota.

Ceballos también se encuentra en la lupa de otras cuestiones, ya que como hemos publicado recientemente a partir de sus constantes contradicciones, en particular con la adquisición o la no adquisición de los Beechcraft T-6C+ Texan II que finalmente ante la inacción o falta de interés del Estado nacional, se habría caído. De confirmarse oficialmente, existirían multas y penalizaciones sobre los 10 millones de dólares depositados por la Fuerza Aérea como anticipo, con los montos restantes existe una intención de la FAA de incorporar 4 aviones Cessna 182 de nueva fabricación.

Llama la atención de que a partir de una cotización y solicitud original de 24 aparatos de entrenamiento y con capacidad de portar armamento, para luego finalizar en 12 e inicialmente 6, termine incorporándose en su lugar solo 4 aviones ligeros Cessna 182, con nula capacidad de combate. Esto se suma a la progresivamente menor disponibilidad de los IA-58 “Pucara” con un horizonte de vida definido incluyendo la aparente cancelación del largo atrasado programa de remotorizacion, lo que también ha llevado a la desprogramación de este SdA en la Fuerza Aérea Uruguaya, junto a la necesidad de continuar extendiendo el ciclo de vida de los entrenadores EMB-312 Tucano ya con 30 años de servicio.

La falta de repuestos e insumos necesarios también afecta directamente a los Sistemas de Armas A-4Ar y Mi-171E. Con unos pocos en operación y con serias limitaciones en el funcionamiento de sus equipos de abordo, las distintas propuestas ofrecidas por intermediarios así como de parte del estado de Israel, no han tenido respuestas concretas de parte del MinDef con lo que gracias al esfuerzo de su personal técnico, operan de manera limitada y con despliegues regulares al norte argentino. Los Mi-171E luego del regreso de la CAV 2016-2017 aun aguardan una decisión y los insumos necesarios para poder llevar a cabo su primera inspección mayor, de un costo y magnitud considerable. No nos olvidemos tampoco del proceso de reemplazo de los cazabombarderos A-4Ar y Mirage, estos últimos desprogramados hace 18 meses, del cual no existe a la vista avance alguno o en el corto plazo.

De importante relevancia son los trabajos en los IA-63 Pampa Serie II así como el desarrollo de la línea de montaje de los Serie III, recientemente se ha recibido la visita de alto nivel de parte de Paraguay en donde el Ministro de Defensa y el Jefe de la Fuerza Aérea quedaron muy impresionados con las cualidades del aparato, si bien existen serias dudas en la capacidad de sostén logístico y soporte general de parte de FAdeA. Algunas versiones sostienen dudas sobre el presente y futuro del IA-63 Pampa en general, donde propuestas de venta de los aparatos existentes, canibalizacion de los mismos para completar aparatos en construcción y demoras en el establecimiento de la cadena de proveedores están a la orden del día. Muchos de los aparatos de la Fuerza Aérea irán progresivamente entrando a mantenimiento mayor y se espera que durante 2017, FAdeA entregue 3 aparatos de nueva manufactura con número de construcción 1028, 1029 y 1030.

En resumen, hoy día, las capacidades de la Fuerza Aérea Argentina existen gracias al esfuerzo en mantener disponibilidad de algunos pocos aparatos y por lo tanto importantísimos, ¿Cuál es la decisión y la voluntad del Estado Argentino en revertir esta situación? mas aun luego del informe de Roberto Navarro y las consecuencias políticas que ha traído. ¿De qué manera el cambio pregonado por Mauricio Macri se condice con los desplantes y la falta de seriedad en los distintos procesos de adquisición, modernización y sostén? ¿Existe un futuro para la Fuerza Aérea Argentina?

Por Federico Luna


07/04/17
Zona-militar.com