All for Joomla All for Webmasters
19
Jue, Oct

Vigía 2B, el SART Clase III de la Fuerza Aérea Argentina

Argentina

El pasado 10 de agosto, durante la ceremonia central en conmemoración por un nuevo aniversario de la Fuerza Aérea Argentina realizada en la Escuela de Aviación Militar, la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DGID) presentó por primera vez al público la mock-up del Sistema Aéreo Remotamente Tripulado (SART) Vigía 2B. La exposición terrestre se completaba con los ya conocidos Vigía 2A y Aukan.

El Vigía 2B y demás vehículos son parte de un programa de desarrollo nacional que tiene el objetivo proveer a la FAA de un completa gama de aeronaves no tripuladas: iniciando por el Aukan (instrucción/formación de controladores), Vigía 2A (Clase II) y Vigía 2B (Clase III). En el desarrollo de estos VART, el Centro de Investigaciones Aplicadas (CIA) (organismo que supiera depender del Instituto Universitario Aeronáutico) ha tenido una notable participación, tanto desde la concepción misma del proyecto como en el progreso posterior.

De izquierda a derecha: Vigía 2A, Vigía 2B y Aukan. Imagen: Charly Borda Bettolli para Zona Militar.

Bajo la denominación Proyecto FAS 0091, la construcción de los primeros prototipos del Vigía 2B aún no se había completado para el mes de agosto, sin embargo el personal a cargo se mostraba muy optimista, ya que se esperaba que el primer vuelo se realizaría en el mes de noviembre de este año. En cuanto al grado de avance, tanto el Aukan como el Vigía 2 (en sus versiones A y B), junto con sus Estaciones de Control Terrestre, se encuentran en etapa de ensayos de vuelo, Revisión Crítica de Diseño (CDR), construcción de prototipos de pre-serie y confección de la documentación (documentación de diseño y manuales de vuelo, mantenimiento y operación) tendientes a la completar el proceso de certificación ante la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta.

Haremos un breve paréntesis para realizar una aclaración respecto la clasificación de las aeronaves no tripuladas. Localmente y según la Circular de Aeronavegabilidad Militar CAM 4-1 (DGMAC – Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas) los SANT pueden clasificarse en 2 categorías:

Categoría I: Hasta 150kgs.
Categoría II: Mayor a 150Kgs.

La otra clasificación internacionalmente aceptada es la que realiza la OTAN:

1º) Clase I (-150kgs): para satisfacer las necesidades operativas específicas de las fuerzas terrestres a nivel táctico.

2º) Clase II (150/600kgs): son orientados para aumentar las capacidades de los comandantes operacionales con aplicación directa en el teatro de operaciones. Son operados normalmente por las Fuerzas Aéreas.

3º) Clase III (+600kgs): conjuntamente con los de clase II poseen unas características aeronáuticas más exigentes, se integran por sus capacidades con la Estrategia Militar y Nacional al más alto nivel por sus efectos o capacidad de recolección de información.

Retomando con el Vigía 2B, el mismo tendrá como función la ejecución de misiones aéreas de tipo vigilancia, reconocimiento e inteligencia; servir como nodo de comunicaciones entre distintos medios/fuerzas; misiones de búsqueda y rescate; estudio de preservación de medio ambiente; defensa aérea directa e indirecta.

MALE (Medium-Altitude Long-Endurance / Altitud Media Largo Alcance) de Categoría II / Clase III, el Vigía 2B tendrá una envergadura de 12 metros, longitud de 8.3 metros y su peso máximo de despegue rondará los 1020 kilogramos. Con un alcance de 1800 kilómetros, autonomía de 14 horas y techo de servicio de 18000 pies, el Vigía 2B estará impulsado por un moderno motor de la compañía austriaca BRP Rotax. La versión elegida es una de las más modernas y está basada en la serie 912 / 914 (este último similar al que impulsa al MQ-1 Predator): El Rotax 915 IS/ISC, el cual ofrece 135hp, una excelente relación peso/potencia y un techo de servicio de 23000 pies. (Por lo que se pudo apreciar en el banner de presentación, parece que originalmente estaba previsto que el motor fuera un EPA 917 de 135hp, modificación del 914 realizada por la empresa EPA Power).

Pese a que no han trascendido detalles más finos respecto a las capacidades de cargas, sistemas, etc, sin duda estamos ante un ambicioso programa que de concretarse implicará un enorme avance para la Fuerza Aérea Argentina. Esperamos que este proyecto nacional mantenga su curso, pueda cumplir las metas previstas y que pronto se incorpore operacionalmente a la FAA.

Por Charly Borda Bettolli

12/09/17
Zona-militar.com