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Sáb, Ago

La falta de definición presidencial recrudece la feroz interna por el futuro de la Defensa en Argentina

Argentina

Entrando en el tercer año de la gestión Macri, todavía se encuentra demorada la diagramación del propio paradigma de la Defensa de la actual administración. Esta complicada y caótica situación fomenta prácticamente un doble pensamiento en el ejecutivo nacional.

Esa falta de cohesión viene de la ausencia de una expresión taxativa de parte del presidente Mauricio Macri en cuál será el propósito de la Defensa Nacional en la Argentina, por lo que dos paradigmas se contraponen en una guerra fría que en algunos casos determina la estrategia nacional así como el armado de poder político en la coalición Cambiemos. Esta mediatizada disputa entre las agendas del ministro Oscar Aguad y los lineamientos pretendidos por la Jefatura de Gabinete de Ministros (JGM) cada día gana notoriedad y nuevos protagonistas.

Según funcionarios y militares, Aguad encara su propia “reconversión” del instrumento militar sin el apoyo de la JGM, más enfocado en el viraje hacia la seguridad, respondiendo al básico axioma de quienes notan caro, ineficiente y “ocioso” instrumento militar al mismo tiempo de la posibilidad de ganar capital político en el único ministerio que se encuentra bajo control de la Unión Cívica Radical (UCR). En este sentido, esta perspectiva ha sido denunciada y criticada por opositores y ex funcionarios de gobiernos pasados sin embargo lo llamativo de esta disputa es el alto perfil de quienes se disputan posturas a favor y en contra dentro del mismo gobierno, sean los ministros de Defensa y Seguridad respectivamente, en contraposición al Jefe de Estado Mayor General del Ejército, General de Brigada Claudio Pasqualini y el propio Ministro de Justicia y Derechos Humanos, German Garavano, inclusive.

La avanzada mediática del Ministro de Defensa en medios masivos destaca la inminente promulgación de un decreto de parte del Poder Ejecutivo Nacional para dar estas facultades pretendidas así como la posible transferencia de personal militar a fuerzas federales. Ni lerdo ni perezoso, el MinDef capitaliza el sangrado de personal capacitado de las FF.AA. a otras dependencias estatales o el sector privado debido principalmente a una importante diferencia salarial, sumado a mayor presupuesto operativo e incluso en donde el propósito ya cuenta con apoyo del más alto nivel, no así en las FF.AA, donde muchos hoy definen a esta gestión muy similar en sus resultados a la anterior, “kirchnerismo pero de buenos modales”.

Recordemos que en el año 2009 se reglamentó la Ley de Defensa Nacional, sancionada a fines de la década de 1980 y ella inhabilita a las Fuerzas Armadas a participar en seguridad interior, más allá del apoyo, a fuerzas de seguridad federales. Por lo que a partir de esto, cualquier tipo de modificación requerirá participación parlamentaria a menos que se contemple un empleo especifico por decreto, tal como sucede con la “Ley de Derribo” implementada en eventos de gran escala multinacionales a realizarse en el país.

La JGM está muy atrasada en la presentación de una nueva Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN), una deuda pendiente sin modificaciones desde lo presentado por la gestión Kirchner en el año 2014. Esta nueva DPDN aunque muy discutida por entendidos que han tenido acceso a borradores de la misma, es confeccionada con aporte también del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO), a cargo del Teniente General Bari del Valle Sosa, el hombre militar fuerte de la gestión Macri. Lo que si deja en claro es la negativa absoluta a participación en seguridad interior, con excepción de la protección de objetivos estratégicos, hoy bajo jurisdicción federal.

Esto ha dado pie a la conjetura de algunos sectores, que apelan a un supuesto alineamiento hemisférico para la participación de FF.AA. en tareas de seguridad, en una medida demagógica y de claramente discutibles resultados como puede verse en Brasil, Colombia y México.

Es necesario entonces comunicar con claridad y determinar cuál será el futuro de la Defensa y el Instrumento Militar en la República Argentina, cortar con las operaciones políticas y los intereses sean de caja o poder de algunos funcionarios y devolver incluso la esperada tranquilidad a muchos de los valiosos hombres y mujeres que componen y hacen con mucho esfuerzo funcionar a las FF.AA. Sino, será más que evidente la falta de interés y definir en profundizar la ya crónica crisis y falta de capacidades, algo que solo los argentinos parecemos ignorar o mucho peor, no querer ver.

Por Federico Luna -

06/05/18

zona-militar.com