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Jue, Ago

Se estrella un avión Piper Aztec de la Fuerza Aérea Salvadoreña

El Salvador

Un avión bimotor Piper PA-23 Aztec de la Fuerza Aérea Salvadoreña (FAS), matrícula FAS 003, se estrelló en las aguas del lago Suchitlán, al norte de San Salvador, durante un vuelo de prueba después de mantenimiento de la aeronave y murieron tres de sus cuatro tripulantes, entre ellos el experimentado piloto, veterano de dos guerras, el teniente coronel Roberto Corleto.

El vuelo en que el avión se siniestró sería el ultimo para certificarlo ya, de manera definitiva, y que saliera de mantenimiento para el servicio regular de las operaciones de la FAS, explicó el ministro de la Defensa Nacional, general de división David Munguía, quien dijo haber sido un compañero y amigo cercano del teniente coronel Corleto.

El avión despegó del Aeropuerto de Ilopango, donde se encuentra la sede de la FAS aparte de escuelas de aviación civil y operaciones de aviación ejecutiva, pasadas las 8:00 de la mañana del pasado martes 1º de octubre y mientras sobrevolaba la población de Suchitoto, antes de las 9:00 a.m., se precipitó a las aguas del Suchitlán, un lago artificial producto del embalse de la Presa Hidroeléctrica El Cerrón Grande.

Algunos testigos, pescadores que auxiliaron al único sobreviviente, un aeromecánico de la FAES, confirmaron que al parecer el avión tuvo falla en uno de sus motores y que el piloto habría tratado de acuatizar el aparato, pero no logró mantenerlo nivelado por el torque (arrastre) de la falta de uno de los motores y botó un ala que chocó en el agua y le desconfiguró completamente el acuatizaje que intentaba, lo que desarmó al Piper Aztec y finalmente se hundió con tres de sus ocupantes en el interior.

 

El teniente coronel Roberto Corleto

Corleto era reconocido, por colegas civiles y militares, como un experimentado piloto militar, instructor y examinador de la Autoridad de Aviación Civil (AAC) de El Salvador, al menos hasta la década de los 90; además de piloto acrobático y veterano de la Guerra de la Legítima Defensa (como la llaman autoridades militares salvadoreñas) o de las 100 Horas, sostenida entre Honduras y El Salvador por escazas 100 horas, en junio de 1969. Aparte de haber combatido también durante el conflicto interno armado salvadoreño contra la guerrilla del FMLN, de 1980 a 1992.

El único sobreviviente del percance fue el técnico en mantenimiento de aviones identificado como Josué Armando Velásquez Argueta, quien quedó flotando junto a su asiento y se encuentra grave pero estable en el Hospital Militar de San Salvador.

Junto a Corleto quedaron dos mecánicos más al interior de la aeronave accidentada y hundida en las aguas del Suchitlán hasta una profundidad aproximada de 40 metros. Aproximadamente siete horas después del accidente, el mismo martes, buzos y rescatistas lograron sacar el cuerpo del también mecánico Sergio Luis Funes Amaya; mientras que los cadáveres del sargento primero José Armando Roque Mulato y del teniente coronel Corleto fueron recuperados hasta el miércoles 2 de octubre. Las labores fueron arduas por la poca visibilidad en las aguas del lago y el cuerpo más complicado de recuperar fue el de Corleto que se encontraba atrapado entre la estructura delantera y el timón del avión.

A. López, San Salvador –

 

04/10/14

Infodefensa.com