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Jue, Ago

El Salvador reforzará su Fuerza Aérea con apoyo de EEUU

El Salvador

El presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, anunció que reforzará aún más la Fuerza Aérea Salvadoreña (FAS) con apoyo de Estados Unidos, aparte de la compra a Chile de diez aviones de ataque ligero Cessna A-37B Dragonfly por 8,6 millones de dólares, los cuales llegaron a El Salvador en abril pasado.

El mandatario realiza desde hace varias semanas un recorrido por los principales destacamentos militares salvadoreños para conocer sus necesidades más apremiantes de primera mano. La semana anterior tocó el turno a la FAS y al Comando de Fuerzas Especiales, destacados en el Aeropuerto de Ilopango, una instalación civil y militar localizada a unos 15 kilómetros al oriente de San Salvador.

En su anucio, sin embargo, Sánchez Cerén no explicó de qué tipo de aeronaves se estaría requiriendo, pues se sabía que una de las urgencias de la FAS era el refuerzo en su ala de ataque, en la cual se quiso apostar en grande al inicio del quinquenio del predecesor de Sánchez, Mauricio Funes (2009-2014), y se intentó comprar una pequeña flota de aeronaves de ataque ligero brasileños Embraer EMB314/A-29 Super Tucano, pero fue descartado por la oposición política en la Asamblea Legislativa y el Ministerio de la Defensa Nacional de El Salvador se decanto por la opción de los A-37 que ofrecía el país suramericano.

 

En búsqueda de nuevas aeronaves

El proyecto de los Super Tucano surgió de una visita de Funes a la FAS en 2009, en un tour que también intentaba conocer las carencias de las ramas militares, al igual que ahora hace su sucesor, Sánchez Cerén.

Por otro lado, no es la primera vez que los Estados Unidos apoyan a El Salvador con este tema, pues en 2012 donó tres helicópteros nuevos de la MD Helicopters, modelo MD500E, por un valor de alrededor de nueve millones de dólares.

Hace un par de años donó repuestos para repotenciar un par de A-37, pues la FAS carecía de defensa aérea de ese tipo en ese momento y se logró dejar operativo ese par de Dragonfly, gracias a la cooperación estadounidense y la mano de obra salvadoreña. Precisamente ese es uno de los principales problemas de los A-37 y por eso fueron descartados por Chile, ya que por su antigüedad ya no se consigue repuestos y su costo de operación por hora triplica a la de un Super Tucano. De este modo, el aparente precio bajo del A-37 sale muy caro a mediano o, inclusive, hasta corto plazo.

El anuncio de Sánchez llegó una semana después de un trágico accidente en que un equipo de la Fuerza Aérea, tres aerotécnicos y un experimentado piloto, el teniente coronel Roberto Corleto, intentaban certificar y sacarle más provecho a una antigua aeronave, un bimotor Piper PA-23 Aztec, para que volviera al servicio activo tras su mantenimiento. Finalmente se estrellaron en el Lago Suchitlán, al norte de El Salvador, este pasado 1 de octubre; y en el percance murieron tres de los cuatro ocupantes.

A. López, San Salvador –

 

17/10/14

Infodefensa.com