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Lun, Dic

Ayuda Rusa en la búsqueda del ARA San Juan suscita sospechas por parte de las potencias occidentales

Argentina

Parece ser que la ayuda que está brindando Rusia a la búsqueda del submarino ARA San Juan suscita sospechas entre los miembros de la OTAN.

Recientemente, se publicó un artículo de la BBC, dónde se hacía alusión a las capacidades de espionaje que presuntamente poseería el buque oceanográfico Yantar​ y cómo el mismo podría estar realizando tareas de espionaje mientras simula la búsqueda del submarino argentino.


Diversos especialistas consideran que dicho buque posee las capacidades para realizar tareas de espionaje bajo el mar, y que es el fin secreto que la Marina rusa le ha otorgado al mismo.

El origen de la sospecha surge en Gran Bretaña, más específicamente, luego de que los Estados Unidos abandonarán la búsqueda del submarino argentino y dejasen solo, rastrillando el área, a la Federación rusa en conjunto con la Armada Argentina.

El buque oceanográfico Yantar, es un barco especial multipropósito u oceanográfico, que equipado con dos vehículos sumergibles tripulados denominados Konsul y Rus, poseen la capacidad de sumergirse hasta los 6.000 metros de profundidad, y pueden realizar actividad de rastreo en 360º, magnificando la posibilidad de detectar objetos sumergidos a distancias de hasta 300 metros.

De esta forma, el buque Yantar, actuando como nave nodriza, desprende los dos mini-submarinos con la ayuda de grúas, y así los submarinos proceden a mapear el lecho marino, extrayendo información vital.

Es por ello que de acuerdo a esta capacidad, las potencias occidentales sopesan la posibilidad de que sea utilizado con el propósito de recopilar o acceder a los cables submarinos.

Recientemente, desde las altas esferas de la OTAN, se ha denunciado la presencia inapropiada de actividad submarina rusa cercana a los cables submarinos en distintas partes del mundo.

Los cables submarinos hacen posible la comunicación y el acceso a Internet y representan el pilar básico de la sociedad moderna, de ser destruido, podría someter al mundo al caos, y existen quienes creen que Rusia podría estar detrás de tal hazaña.

Y es que, ya hace tiempo se viene discutiendo la posibilidad de que Rusia destruyese adrede los cables submarinos sumiendo al mundo en un completo caos. Y así lo expresó recientemente, Andrew Lennon, contralmirante de la Marina estadounidense y comandante de las fuerzas submarinas de la OTAN, quién considera que las capacidades del buque Yantar lo hacen particularmente amenazante, puesto que dentro de sus habilidades, se encuentra la posibilidad de manipular objetos en el fondo del océano.

Sin embargo, podría haber otro interés, probablemente más lógico y factible, que la suposición de querer sumir al mundo al caos total. Y la misma podría encontrarse en la intercepción de los cables para obtener información confidencial dentro la esfera militar, puesto que dichos cables, son utilizados con frecuencia para emitir mensajes de sensibilidad con fuerte carácter militar.

El Parlamento ruso reconoció, en el pasado, dichas habilidades especiales que le permiten interceptar comunicaciones y retransmitirlas.

Es por ello que la OTAN ha puesto en marcha la práctica de “caza de submarinos”, con la ayuda de incursiones aéreas en las áreas donde se sabe que Rusia opera sus submarinos. Especialmente en las zonas del Báltico, el Mediterráneo y el Atlántico.


Más allá de toda especulación

El buque oceanográfico Yantar se ha visto envuelto, en el pasado, en acusaciones de espionaje y es por ello que se alimenta la fuerte negativa, desde las potencias occidentales, de pensar que algo similar esté ocurriendo en territorio argentino.

En 2015 se alcanzó un pico de tensión entre Rusia y Estados Unidos, cuando el buque ruso pasó perezosamente por el límite costero de la costa este estadounidense con destino a Cuba, junto a la Bahía de Guantánamo, zona dónde curiosamente se encuentra próximos a su orilla, los cables submarinos. Y el hecho, se da, en un espacio de tiempo simbólico en un contexto histórico del restablecimiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos. También lo hizo cerca de la base naval estadounidense en bahía de Kings, en Georgia, dónde se estima recogió información sobre seis submarinos militares estadounidenses armados con misiles nucleares, que operan en la bahía de Kings.

También fue visto, a finales del 2016, en las costas de Siria, muy cerca a otros cables submarinos, coincidiendo con el corte sorpresivo de conexión a Internet que sufrió dicho país.

La lista sigue, se lo vio circular en las costas de Canadá, Portugal, el Mediterráneo, el Golfo Pérsico, Israel y Chipre.

Sin embargo, cabe destacar que, el buque Yantar, se ha encargado en el pasado de tareas de búsqueda, entre ellas la búsqueda y recuperación de dos aviones de combate, un Su-33 Flanker y un MiG-29 Fulcrum, que se estrellaron en el Mediterráneo mientras volaban en misiones de combate sobre Siria, lo cual podría explicar sus recientes incursiones submarinas en las zonas mencionadas.

Aun así, algunos están convencidos y creen en la teoría. Uno de ellos es H.I Sutton, periodista y escritor del libro “Costas cubiertas: la historia de las fuerzas navales especiales”, alega que tal tipo de embarcaciones sumergible opera como una plataforma ideal que puede ubicar cables submarinos, y al agregarle una especie de grifo de hardware, el mismo funciona como un empalme y permite la transmisiones de todas las comunicaciones que allí se estén generando.

Pero, los rusos no son los pioneros, sino que los estadounidenses inventaron la práctica cuando la utilizaron en su submarino USS Halibut, que equipado para instalar grifos en los cables submarinos soviéticos en el Mar de Ojotsk, los utilizaron para interceptar las comunicaciones militares soviéticas de la zona, y así, advertir los posibles ataques inminentes que Rusia quisiese perpetrar. Dicha operación es popularmente conocida como Ivy Bells.


¿Por qué Argentina?

Y es que en la Argentina se encuentra un punto clave en la conexión a Internet, que atraviesa el océano apoyado sobre el lecho marino. Su ruta se extiende por toda la costa sudamericana, llegando hasta Miami, para luego cruzar el Atlántico rumbo a Europa.

Este punto clave se haya en Las Toninas, en la Costa Atlántica. Allí yacen varios cables submarinos que tienen la tarea de conectar dos continentes.

Y si tomamos la premisa como verdadera, cabe destacar que el área de búsqueda del ARA San Juan se extiende desde la provincia de Santa Cruz hasta la provincia de Buenos Aires, en un total de 482. 507 Km2, distancia que cubre desde el golfo de San Jorge hasta Mar del Plata.

Dejando, tan sólo, unos 200 kilómetros aproximadamente de distancia, entre Mar del Plata y Las Toninas.

La teoría es interesante y se presta para debate, sin embargo, los hechos planteados no dejan de ser meras conjeturas de especialistas acostumbrados a las dinámicas de espionaje y difamación. Realidad que no escapa a la política exterior estadounidense ni la rusa. Ambos se desenvuelven, casi diría con complacencia, en un juego de tira y afloje destinado a tensar las relaciones y generar potenciales aliados.

Por ahora, la búsqueda del ARA San Juan dependen, casi en su totalidad, de los recursos de la Armada Argentina (ARA “Sarandí” y el aviso ARA “Puerto Argentino”) y el buque oceanográfico “Yantar” con sus mini submarinos. Para los familiares de los 44 tripulantes, el buque Yantar significa la única esperanza de encontrar el submarino y con ello, aclarar la verdad sobre lo ocurrido.

Por Jennifer P. Olivera

08/01/18
Zona-militar.com