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04
Sáb, Jul

Malvinas 37 años - Interceptores soviéticos Tu-128 'Fiddler' casi asumieron la defensa aérea argentina

Tupolev Tu-128 Fiddler

Argentina

Tan recientemente mencionado en el poder naval en su campaña contra el Reino Unido por la posesión de las Islas Malvinas, Argentina recibió ayuda militar de la Unión Soviética como los datos de posicionamiento de la flota naval enemigos generados por satélites y aviones de reconocimiento naval sobre gama.

Sin embargo, según las hostilidades progresadas, la junta militar porteña comandada por el General Leopoldo Galtieri (1926-2003) también recibió por parte del gobierno soviético entonces liderada por el Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética Yuri Andropov (1914-1984) una oferta de defensa más incisiva, en la forma de nada menos que cazas interceptores que se basan en el continente argentino, desde donde se pretendía que despeguen en alertas de defensa aérea o en patrullas contra los cazas British Aerospace Harrier GR.3 de la Fuerza Aérea Real y, Sea Harrier FRS.1 del Arma Aérea de la Flota, la aviación aeronaval del Reino Unido, así como neutralizar a los bombarderos Avro Vulcan B.Mk2 en misiones "Black Buck" de supresión de la defensa aérea argentina.

De acuerdo con informaciones obtenidas a través de contactos de este autor con ex pilotos de la IA-PVO (la Aviación de Caza de la Fuerza de Defensa Aérea de la Fuerza Aérea soviética, subdivisión que dejó de existir en 1998), entre las opciones evaluadas estaban los modelos Mikoyan Gurevich MiG-21 "Fishbed", MiG-23 "Flogger", MiG-25 "Foxbat" y Tupolev Tu-128 "Fiddler".

Tupolev Tu-128 Fiddler preservado


¿Cómo transportar las aeronaves de la Unión Soviética a Argentina?

Aunque varían de aeronaves de defensa aérea de punto (como en el caso del MiG-21) a aeronaves de defensa aérea de largo alcance (como el Tu-128), los modelos considerados presentaban una característica común: no estaban equipados con receptáculos de reabastecimiento en vuelo , lo que impedía un traslado sin escalas de la Unión Soviética hasta Argentina. Incluso un vuelo con varias paradas técnicas sería impracticable dado el considerable número de aeronaves involucradas (al menos un escuadrón, 12 aeronaves), el tiempo necesario y la visibilidad que la operación despertaría, aún más en un tiempo de guerra. El mismo razonamiento valía para si la opción de traslado del refuerzo recaería en vuelos de aeronaves de transporte pesado Antonov An-22 "Cock", entonces el avión con mayor capacidad de carga útil al servicio de la VTA, el brazo de transporte de la Fuerza Aérea Unión Soviética.

Así, se decidió que el mejor medio de transporte sería un buque carguero de bandera soviética, en el que se embarcarán las aeronaves parcialmente desmontadas, junto con todo el material (incluidos varios radares y el sistema de control interceptación "Vozdukh-1M") y personal necesario para su empleo.

Sin embargo, la ausencia de capacidad de reabastecimiento en vuelo de los modelos considerados y el reducido tiempo en el área de operaciones de los MiG-21 / -23 / -25 (incluso con tanques aligerados de combustible, como en el caso de los "Fishbed" y "Flogger" ), haciéndoles caer en las mismas limitaciones de los Dassault Mirage e IAI Nesher operados por la Fuerza Aérea Argentina, hizo que la opción se redujera al Tupolev Tu-128 "Fiddler", que incluso incapaz de recibir combustible a partir de otra aeronave poseía alcance y autonomía de vuelo superiores a los de los demás interceptores considerados.

Entonces se consideró transportar a Argentina a los interceptores de largo alcance Tupolev Tu-128 "Fiddler", en lo que sería la primera operación de aquella aeronave fuera de las fronteras soviéticas, aunque los pilotos soviéticos de caza ya habían actuado en otros países durante conflictos anteriores, como en las guerras de Corea y Vietnam.

El fin de la pretensión soviética de fortalecer la defensa aérea argentina

Sin embargo, análisis más profundos acabaron por desalentar el envío de los "Fiddler" a Argentina: la anchura de las pistas de las bases aéreas argentinas, por ejemplo, no permitía la operación de la escalera de acceso de la tripulación al Tu-128; otro factor complicador fue la constatación de que incluso después de tener su sección posterior removida el "Fiddler" no podía acomodarse en el compartimiento de carga del buque.

Además, es innegable que a diferencia del apoyo discreto que venía siendo prestado hasta entonces, la actuación directa de fuerzas soviéticas podría resultar en la entrada de las fuerzas norteamericanas e incluso de la OTAN en el teatro de operaciones, haciendo que el conflicto escalara para proporciones globales y muy probablemente implicaba el empleo de armas nucleares (en la figura de bombas WE-177, que además habían sido transportadas a la zona de operaciones a bordo del portaaviones HMS Invincible para uso por los Sea Harrier GR.3, como se demostró en documentación recientemente revelada).

Así, la intención soviética de reforzar la capacidad de defensa aérea argentina con los Tu-128 "Fiddler" no se concretó y la aviación militar del país sufrió serias pérdidas en un conflicto desencadenado de modo precipitado, aunque actualmente se tiene como cierto (incluso por autorizadas fuentes del Reino Unido) de que Argentina estuvo muy cerca de salir victoriosa de él.

Modelos en 3D de dos Tupolev Tu-128 Fiddler

Por Sérgio Santana
(Licenciatura en Ciencias Aeronáuticas (Universidad del Sur de Santa Catarina - UNISUL). Investigador del Núcleo de Estudios Sociedad, Seguridad y Ciudadanía (NESC-UNISUL). Posgrado en Ingeniería de Mantenimiento Aeronáutica (Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais - PUC / MG). Autor de libros sobre aeronaves de Inteligencia / Vigilancia / Reconocimiento. Único colaborador brasileño regular de la Shephard Media, referencia en Inteligencia de Defensa.)

22/04/18

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