Fábrica de aviones de Córdoba espera fondos de Nación

Pampa III. Es el único producto exportable que tiene FADEA. -- Imagen: Carlos J. Borda Bettolli, Editor Zona-Militar.

Argentina

La Fábrica Argentina de Aviones (FadeA) trabaja con horario reducido y el management dirigido por Mirta Iriondo, presidenta del Directorio, evalúa achicar aún más a sólo dos jornadas a la semana. FAdeA arrastra un contrato de fabricación de aviones IA-63 Pampa III destinados al entrenamiento avanzado de pilotos de la Fuerza Aérea.

Es el único producto con potencial exportador que se reforzaría con la versión equipada de radar y sistema de armas. Es la plataforma de formación de los pilotos de caza en el Curso de Estandarización de Procedimientos para Aviadores de Caza (CEPAC), conocido en la fuerza como CB2. La fábrica tiene otra fuente de ingreso de recursos por mantenimiento a aviones de la Fuerza Aérea, la Armada y helicópteros del Ejército.

Desde que se decretó el aislamiento social obligatorio, la planta espera que Santiago Cafiero, jefe de Gabinete de Ministros firme la decisión administrativa por 1.600 millones de pesos destinados a los contratos de producción del Pampa III -ya se entregaron 6- y de mantenimiento de aeronaves militares. Para no quedar atada a una negociación que nunca sale a tiempo, Iriondo planifica un modelo de contrato plurianual a partir de 2021 y fabricar 10 aeronaves Pampa III para la fuerza y reversionar 18 aparatos en servicio de la base El Plumerillo, Mendoza. La iniciativa debería “contar con estabilidad en el presupuesto” tal como lo resaltó Franco Giuggiolini, vicepresidente de FAdeA en una videoconferencia celebrada con autoridades del ministerio de Desarrollo Productivo que dirige Matías Kulfas.

Del plan de ventas del Pampa III al exterior no se habla, claro la posición está en manos de un contador salido de la oficina de finanzas de la empresa con ninguna experiencia en la tarea. Hay otros despachos del ministerio con facultades para colaborar en la task force de exportación a clientes militares, por caso, la oficina del otro Cafiero, Francisco, secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa. Receptor frecuente vía zoom del universo de agregados y representantes de la defensa de países extranjeros que ofrecen sus mercancías, servicios y cooperación en la emergencia viral, antes lo hacían con material de equipamiento militar.

Los ingresos de la firma por efecto del coronavirus quedaron otra vez atados como antaño al único cliente histórico; el Estado (ministerio de Defensa-Fuerza Aérea, Armada y Ejército). El decreto de ampliación de actividades exceptuadas de cumplir cuarentena que dictó el Gobierno el 20 de marzo pasado incluyó la Fábrica Argentina de Aviones. El único efecto fue activar la modernización de aviones Hércules C-130, estaba a punto de concluir el upgrade del aparato matrícula TC-66 que se asignó luego de inmediato a los vuelos de repatriación.

La línea de fabricación de Pampa III languidece a la espera de los fondos, según a quién se pregunte, sucede porque Cafiero no recibió el draft de Defensa o porque los funcionarios responsables, Daniela Castro, secretaria de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa no impulsa el trámite. Voces de la política incluyen rencillas de pollera entre Castro y la presidenta de FAdeA. El 5 de abril pasado, el ministro Rossi, visitó la planta y recorrió los sectores que siguen activos: el hangar donde se renuevan los Hércules; la línea de montaje de Pampa y de restauración de helicópteros Bell. “Es una fábrica estratégica. Tomé el compromiso de tratar de poner todo lo que esté a mi alcance como para que la fábrica funcione”, dijo a los medios locales.

La pandemia, no la cuarentena, frenó otras unidades de negocios, fuente de dólares, con el sector privado que se habían resuelto durante la gestión Cambiemos de FAdeA. Con las empresas aéreas en tierra se paralizó el contrato con Etihad Engineering, de Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, para el mantenimiento, reparación y recorrida general de aeronaves pertenecientes a las familias Boeing 737 y Airbus A 320. Se sabe que la Fuerza Aérea intenta adquirir vía licitación gestionada por la OACI uno o dos Boeing 737 a ser reconvertidos en transporte, una oportunidad para la expertise de los operarios cordobeses.

También se paralizó el acuerdo con el grupo Nordex para el montaje de aerogeneradores un nuevo nicho en el sector eólico que había logrado la planta cordobesa. Y se extendieron los plazos de pago de Embraer Military a FAdeA por la fabricación de partes y conjuntos que se producen en Córdoba para el avión de transporte táctico brasileño KC-390, un contrato cerrado en la primera gestión de Agustín Rossi en Defensa. En 2019 casi un 25 por ciento de los recursos de la planta provenían de esos acuerdos con privados.

Por Edgardo Aguilera

16/06/20

Ambito.com