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08
Sáb, Ago

Alberto Fernández, ante las Fuerzas Armadas, anunció recomposicion de salarios y equipamiento

Sin comida. No hubo cena de camaraderia por el día de las FF.AA. Sólo un acto con Alberto F. y Agustin Rossi.

Argentina

La pandemia reemplazó la tradicional cena de camaradería de las Fuerzas Armadas, efemérides del 9 de Julio, por un acto en el hall del Edificio Libertador. Separados por la distancia que marca el protocolo de bioseguridad, el presidente Alberto Fernández estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi, -rompió la norma y se abrazó con Fernández tras entregarle una réplica del sable del general Manuel Belgrano-, los jefes del Estado Mayor Conjunto, general de brigada Juan Martín Paleo; del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, brigadier Xavier Isaac; del Ejército general de brigada Agustín Ceja, y de la Armada Argentina, contraalmirante, Julio Guardia.

En el inicio de la ceremonia, Fernández recordó a los caídos de la Guerra de Malvinas y a los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan “lamentablemente perdidos” durante una exploración en el Mar Argentino. “Ellos son los testimonios más cercanos de lo que los hombres de las Fuerzas Armadas hicieron para preservar la soberanía del país”, resaltó.

El discurso del Presidente dio el mensaje esperado por los militares: el fin del pago de suplementos en negro en el haber castrense que se conocen bajo el eufemismo de “no remunerativos”. No se trató de una originalidad. Si uno registra la oratoria presidencial en cada cena de camaradería de la última década el tópico sueldo y su recomposición es una promesa infaltable. “Sé que en todos estos años las FF.AA. no fueron bien tratadas en términos salariales, hay un gran desorden por los suplementos que se cobran de una manera rara, no me gusta decir en negro”, dijo el Presidente. “A partir del 1 de octubre de este año la totalidad de los suplementos no remunerativos que cobra el personal militar pasarán a ser cobrados como remunerativos” afirmó Fernández.

“Vamos a ponerle fin a todas las inequidades y desigualdades, están los que ganaron el juicio y cobran una cosa y los que no lo hicieron que cobran otra cosa. En todo el Estado hay rémoras de esta naturaleza y tenemos que ir poco a poco resolviéndolas, en el caso de las FF.AA. el problema generaba conflictos enormes porque se embargaban cuentas del ministerio que no podía funcionar por esos juicios”. La corrección del haber anunciada por el Presidente a los uniformados dejó otra vez sin respuesta el blanqueo de suplementos a un sector que también es parte del problema con juicios planteados: el Personal Civil de Inteligencia (PCI) de las tres fuerzas. Se trata de unos 870 agentes civiles (analistas, criptógrafos, traductores, informáticos, administrativos, etc) que integran las direcciones de inteligencia de las fuerzas, bajo la conducción orgánica de Roberto Román, director nacional de Inteligencia Estratégica Militar del ministerio de Defensa. El sueldo de los PCI se rige por el haber del coronel y equivalentes, y han generado juicios contra el Estado que ya tienen sentencia firme y comprometen cuentas de las oficinas de la inteligencia castrense. En un caso testigo planteado en la Armada, la sentencia de primera instancia, -confirmada luego en segunda por la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, con la firma de los jueces Jorge E. Argento, Carlos M. Grecco y Sergio G. Fernández-, resolvió: “Hacer lugar a la demanda y declarar el carácter remunerativo y bonificable de los suplementos creados por el decreto N° 1305/12 (y sus modificatorios 245/13, 855/13 y 614/14), ordenando su incorporación al sueldo”.

El Presidente elogió la actuación militar en la pandemia: “No saben cuánto ayudaron, se ganaron el reconocimiento de todos y cada uno de los argentinos”. Les agradeció la “odisea de haber enfrentado algo único en la historia” del país. “Ustedes las llaman operaciones secundarias o subsidiarias pero fueron operaciones primordiales para que la Argentina se ponga de pie y siga trabajando para que el desarrollo llegue lo antes posible”. “Tuvieron repentinamente que prepararse para lo inesperado para ayudar al pueblo argentino a combatir una pandemia” afirmó el Presidente. Faltó rigor de archivo, los uniformados se ejercitan desde 2001 en ayuda humanitaria ante catástrofes naturales. El ejercicio conjunto-combinado “Solidaridad” entre fuerzas armadas de Argentina y Chile, en la versión de 2008, fue una simulación de una pandemia de influenza (virus de la gripe aviar H5N1 y H5N9) y se planificó y practicó en gabinete la ayuda humanitaria ante un colapso por contagios a escala regional. “Hicieron mucho. Se unieron a movimientos sociales para distribuir comida y alimentos, pusieron a sus mejores médicos”, resaltó el Presidente. “Fue grato verlos montar hospitales de campaña y ver que se iban rodeados de aplausos”, expresó Fernández. En otro punto el Presidente anticipó que “se iniciará una política de Defensa que se ha paralizado en estos últimos años” y en ése sentido anunció que “el Gobierno está trabajando para ver de qué manera dotamos a las Fuerzas Armadas de lo que hace falta para defender la soberanía”. La referencia apuntó a la denominada ley Rossi, el proyecto del Fondo Nacional de la Defensa (Fondef), que aguarda la aprobación y contempla un incremento progresivo de recursos, a partir del 0,35% del total de los ingresos corrientes previstos en el presupuesto para 2020, hasta llegar a un 0,8% en 2023. Esos recursos serán afectados a la recuperación, modernización e incorporación de material para las FF.AA.

Por Edgardo Aguilera

23/07/20

Ambito.com