¿Una luz de esperanza para los P-3B Orión?

Argentina

La situación por la cual atraviesan los P-3B Orión del Comando de Aviación Naval es bien conocida: Desde hace un buen tiempo, la flota de los cuatrimotores de patrulla marítima permanece en tierra por diversas cuestiones, principalmente por los problemas de fisura y corrosión que aquejan a las alas, cajón central y nacelas.

Este no es un problema inusual para los Orión, ya que similares falencias han sido encontradas en casi toda la flota de P-3 Orión a nivel mundial, en todas sus versiones. En el caso local, hablamos de la versión Bravo, modelo que vio la luz en 1965 y que ha sufrido el lógico trajín que implicó la operación con la US Navy y con el Aviación Naval en segunda instancia.

A los fines de remediar los inconvenientes provocados por la fatiga y extender la vida útil de este singular sistema de armas, los usuarios del Orión han emprendido diversos programas enfocados en reemplazar las secciones externas y centrales de las alas, estabilizador horizontal, larguerillos superiores de góndola interna (y en algunos casos las góndolas mismas), nacelas y el anillo de empenaje. Denominado Actualización de Media Vida (MLU en inglés), el mencionado proceso sirvió para prolongar la vida de los P-3 Orión en un promedio de 12 a 15 años.

En el caso argentino, en 2015 se da inicio a los trabajos de mantenimiento y recuperación que debían incluir la revitalización de las alas e inspección de tipo PMI (Planned Maintenance Intervals). Una vez concretado el programa, el mismo debería haber prolongado la vida útil de la flota de P-3B TACNAVMOD “Super Bees” por unos quince años. Sin embargo, al día de la fecha, el único Orión que recibiría los trabajos en la Fábrica Argentina de Aviones «Brigadier San Martín» (el 6-P-56) se encuentra completado casi en un 70%, a la espera de que se tome una decisión sobre su futuro luego de que el programa resultara paralizado. De esta manera, la Escuadrilla Aeronaval de Exploración EA6E ha mantenido una disponibilidad muy baja de sus P-3B Orión pese a los esfuerzos realizados en el Taller Aeronaval Almirante Zar y a la necesidad de contar con la capacidad de exploración de largo alcance.

Sin embargo, una reciente novedad nos permite un mínimo de optimismo: Hace pocos días, la Armada Argentina publicó los pliegos de bases y condiciones para la licitación privada n° 13/2020, la cual tiene como objeto de contratación la adquisición de cuatro cartuchos para los matafuego de los motores Allison T-56-A-14 y otros dos para la Unidad Auxiliar de Potencia (APU). A esta posible compra se suman los diversos trabajos de inspección que se vienen realizando lentamente en el 6-P-53, con la intención de retornarlo al servicio. Aún si se concretara la puesta a punto del «53», todavía quedaría un largo trayecto por recorrer en lo que se refiere a la recuperación de la capacidad de exploración de largo alcance, debiendo considerar no solo lo material sino, mucho mas importante aún, los recursos humanos.

Pensando en la reconstitución de capacidades y en la importancia que implica mantener e incrementar la presencia sobre los espacios marítimos para su salvaguarda, resulta ilógica la falta de definición con respecto a la incorporación de medios tales como los P-3C Orión ofrecidos por los Estados Unidos o, en su defecto, sobre la modernización local de los P-3 «Bravo» pertenecientes a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración EA6E.

El P-3B Orión 6-P-56 en FAdeA, hace años cuando se iniciaban los trabajos de extensión de vida. Foto: Zona Militar

Por Carlos Borda Bettolli -

14/08/20

zona-militar.com