Stryker ICV: una opción solida para el proyecto VCBR argentino

Argentina

Acaso uno de los proyectos con más tiempo en el aparador frente a otros y postergado una y otra vez, pese a catalogarse como estratégico por parte del Ejército Argentino. La cuestión del VCBR (Vehículo de Combate Blindado a Rueda) viene transitando un derrotero desde al menos la década del 70, cuando la experiencia con pequeños vehículos blindados a rueda propuso consolidar un proyecto de envergadura para la fuerza que la dotara de capacidades similares a las que venían amasando otros países.

El uso y generación de doctrina con los AML-90 y Grenadier llevaron oportunamente a pensar para la década del 80 un proyecto para dotar al Ejército Argentino de blindados a rueda, en consonancia al concepto de brigadas ligeras y de fácil movilidad estratégica. A partir de este impulso de planificación, surge el proyecto VAE y VAPE, con el fin especifico de hacerse y fabricar sistemas que ocupen este nicho particular. Si bien se avanzaron con prototipos basados en modelos de Panhard y Renault con el apoyo de empresas nacionales como TENSA y ASTARSA, el proyecto fracasó finalmente.

Desde entonces, el Ejercito Argentino no dejó de plantear la necesidad de dotarse con este tipo de vehículos, que, es preciso mencionar son de uso estándar en gran parte del mundo, llevando a insistir con el proyecto VCBR a partir del nuevo siglo. Durante estos últimos años, distintos modelos han sido probados y analizados, contándose tanto el Pandur II, como el Boxer, el VN-1, el Guaraní, y uno que viene tomando vuelo en el ultimo tiempo, el Stryker estadounidense.

Fotografia: Hans-Hermann Bühling

Desarrollo del Stryker

El desarrollo del vehículo de transporte de infantería (ICV) Stryker surge de la necesidad que el US Army tenía en readaptar sus fuerzas posteriormente a la Guerra Fría, observando el espacio no ocupado entre sus fuerzas muy pesadas y aquellas ligeras y de fácil movilidad estratégica.

Es a partir del año 1999, que el entonces Jefe del Ejercito de los Estados Unidos, el General Eric Shinseki, anuncia su intención de crear una fuerza capaz de desplegarse rapidamente y combatir de manera efectiva en todo tipo de operaciones militares, siendo estas operaciones de guerra convencional o conflictos de baja intensidad.

Bajo la idea de poder desplegar una brigada en 96 horas, una división en 120 y hasta cinco divisiones completas en un mes, el Stryker toma relevancia relevancia un año mas tarde, con un pedido formal de 2131 vehículos a la empresa General Dynamics y General Motors.

El diseño del Stryker se basó fuertemente en el entonces probado LAV III canadiense (también adaptado sobre el modelo suizo MOWAG Piranha de la década del 70).

Como sistema blindado 8×8 fue requerido bajo distintos parametros. Por un lado como un sistema más ligero que otros vehículos blindados en el US Army, que sea capaz de ser transportado en un C-130 y con un blindaje básico para hacer frente a munición 14.5 mm (potenciado con distintos kits contra distinto tipo de armamento). A su vez, se requería que pueda transportar 9 infantes o escuadrón o grupo de tiradores con equipo completo, y que las dimensiones del vehículo puedan ser optimas para su trasporte en un avión C-130 Hércules. En cuanto al armamento, se solicitó que pueda destruir bunkeres o penetrar paredes como mínimo.

Sobre el Stryker se han fabricado por lo menos 10 versiones o configuraciones, entre ellos el ICV estándar, transporte de mortero, antitanque, vehículo de comando, de reconocimiento, de ingenieros, de evacuación medica, de apoyo de fuegos, NBQ, entre otros.

A lo largo de los últimos 20 años de operaciones, los modelos han sufrido modificaciones para dotarlo de mayor supervivencia en el campo de batalla. En ese sentido, las experiencias surgidas de los despliegues en Iraq, donde los Stryker participaron en el frente tanto en Mosul y Bagdad, como en Afganistán, llevaron a que los vehículos cuenten con mejoras de blindaje, kits contra RPG, protección para IEDs, además de una optimización de la suspensión y sistemas para controlar la situación y estado del vehículo.

26 May 2006: Stryker vehicles of 4th Battalion, 23rd Infantry Regiment, provide security for troops during a foot patrol through the town of Reyanah, Al Anbar Province, Iraq, during Operation Iraqi Freedom. 4th Battalion, 23rd Infantry Regiment, Regimental Combat Team 7 is deployed with I MEF (FWD) in support of Operation Iraqi Freedom to conduct counter-insurgency operation to isolate and neutralize anti- Iraqi forces; support the continued development of Iraqi Security Force; support Iraqi reconstruction and democratic elections; and to facilitate the creation of a secure environment that enables Iraqi self-reliance and self-governance. USMC Photo by LCpl Andrew D. Young 1st Marine Division Combat Camera 060526-M-0036Y-009 (RELEASED)


Ofrecimiento y pedido de información
Desde este portal mencionamos oportunamente las distintas opciones que se vienen barajando para ocupar el segmento del VCBR. Ya para fines del 2019, la fuerza pidió formalmente información y cotización a los Estados Unidos del vehículo Stryker fabricado por la compañía GDLS. A través de una Carta de Solicitud (LOR) la institución busco conocer las facilidades via FMS para incorporar un vehículo de las características buscadas, lo que llevó finalmente a que para mitad de este año, la Agencia de Cooperación para la Defensa y Seguridad (DSCA) termine notificando al Departamento de Estado estadounidense una aprobación de posible venta.

La comunicación del 6 de julio informaba que la venta, de llevarse a cabo, se realizaría de manera gobierno a gobierno a través de FMS, contando distintos ítems en la transferencia. En primer lugar, la aprobación para transferir unos 27 vehículos M1126 Stryker (versión de transporte de tropa o ICV) ademas de 27 ametralladoras M2, sistemas de visión para el conductor, equipos de comunicaciones, lanzadores de granadas de humo M6, manuales, repuestos y servicio de entrenamiento y apoyo logístico.

El valor mencionado por la transferencia de estas unidades es de unos 100 millones de dolares y bajo la modalidad especifica del FMS.

Oferta y propuesta
Para ahondar mas en la propuesta especifica que se viene tratando de manera gobierno a gobierno, es importante mencionar que la misma viene siendo trabajada directamente desde la Embajada de los Estados Unidos en la Argentina con asistencia del US Southern Command, actores que ya han posado su ojo en la propuesta china por VN-1. En ese sentido, la competencia por el VCBR en la Argentina puede catalogarse como una de las primeras en donde un producto chino y uno estadounidense compiten como finalistas, implicando ciertas cuestiones a nivel geopolítica y también en ciertos beneficios extras que se pueden poner sobre la mesa.

Para el caso argentino, los Estados Unidos vienen ofreciendo dos opciones para el VCBR argentino en función del Stryker: por un lado la versión nueva, que se estima en unos 2 millones de dolares por unidad, sin contar soporte logístico, y la versión «reseteada», que suma 1.3 millones de dolares por la unidad, también sin soporte logístico.

Esta última, posiblemente donde se ha posado el ojo argentino, no implica un vehículo en malas condiciones ni mucho menos, sino de un sistema con completo overhaul por parte del fabricante. Podemos aclarar que actualmente el mismo US Army en su orgánica despliega tanto unidades nuevas del Stryker como unidades repotenciadas.

Para este caso, la oferta prevé la mejora de los vehículos con sistemas eléctricos nuevos, nuevas llantas, frenos nuevos, sistemas de extinción de incendio y sensores nuevos, baterías nuevas, distribución nueva, sistemas hidráulicos y de combustible nuevos, luces, interruptores, paneles, periscopios y otros elementos, completamente nuevos.

Según pudimos recabar, la batea pasa por un proceso de intervención según parámetros de calidad, garantía y fiabilidad de fabrica, llevando a que sea difícilmente distinguible un vehículo M1126 nuevo de uno repotenciado.

Creditos ZM


La cuestión FMS
Pongamos el ojo en algunas consideraciones del FMS. Si bien la oferta hacia la Argentina por las 27 unidades se alza con unos 100 millones de dolares, siempre bajo modalidad «Not to Exceed» (o precio máximo permitido), es común ver también algunos cambios en las cotizaciones finales. Es verdad que cuando el valor de un sistema pasa por FMS, los números finales salen de la suma de los precios unitarios sin cambios, sin embargo, esta modalidad gobierno a gobierno establece algunos beneficios tangibles a la hora del pago.

Estimamos que el precio real termina siendo disminuido entre un 12 y un 18 por ciento, llevando a que la oferta hacia la Argentina por los vehículos Stryker pueda contarse en unos 85 millones de dolares aproximadamente, y los 15 millones puedan ser utilizados en mas sistemas 8×8, munición, armamento o incluso mejoras o distintos módulos.

El caso reciente de Tailandia da luz a esto mismo. La venta de 60 vehículos por unos 175 millones de dolares, implicó una transferencia de equipo adicional por el valor de 40 millones. De esta forma, los 60 Strykers adquiridos por ese país se convirtieron finalmente en 77 unidades.

Los valores unitarios para el caso argentino podemos establecerlos alrededor de los 3 millones de dolares con soporte logístico, no muy distinto a los casos de Colombia, Perú o Tailandia. Por el lado de este precio y bajo FMS, existiría un compromiso para un soporte continuo para mantener la operatividad y efectividad de la plataforma, ademas de acceso a la doctrina de uso del US Army, al sistema IMET (entrenamiento), mayor operatibilidad entre fuerzas y la posibilidad de recibir productos extra.

En este sentido, una posible adquisición del sistema Stryker por parte del Ejercito Argentino le permitiría a la fuerza contar con donaciones típicas que realiza EE.UU. a sus clientes. Por el lado de la familia Stryker podemos contar algunos items:

  • Sistema Airburst para Bushmaster II
  • Sistema Dragon de 30 mm
  • Sistema Striker Mortar
  • Sistema SHORAD

¿Offset? Offset
Se dudó desde un principio, pero la cuestión offset industrial esta en la mesa. La Argentina tiene como norte en la actualidad incorporar procesos industriales o incluso propiedad intelectual para aquellas compras de envergadura, lo que no choca con la oferta estadounidense.

Existe voluntad actualmente de que si el país finalmente contempla la oferta, desde General Dynamics se avance con compensaciones industriales en tanto la fabricación, mantenimiento y propiedad del producto. En esa linea, se considera que a través de FMS se ofrezca un joint venture con la licencia misma de fabricación en instalaciones nacionales, con la transferencia de propiedad intelectual o, en parte parcial, con la posibilidad de fabricar insumos mismos para el mercado mundial de Strykers y otros productos de la compañía, que rondan aproximadamente las 14 mil unidades.

Por otro lado, otra cuestión puesta en la mesa de negociaciones es la posibilidad de instalar un centro de mantenimiento nivel 4 que permita no solamente la puesta a punto de los VCBR argentinos, sino también los que incorporó tanto Perú como Colombia.

Los vehículos, que no serian de una versión de exportación, sino el mismo producto que ya forma parte de orgánicas alrededor de muchos países, serian asistidos no solamente con soporte industrial dentro de la Argentina, sino también con personal certificado durante al menos 10 años.

Restará observar como continua la puja por esta competencia tacita entre el sistema VN-1 y el Stryker estadounidense. Mientras tanto, si bien con pocas unidades ofrecidas, los Estados Unidos persisten en su ofrecimiento para que finalmente el Ejercito Argentino ocupe ese segmento de fuerzas que prácticamente todos los instrumentos militares sólidos del mundo han ocupado desde hace décadas.

Por Mariano Gonzalez Lacroix -

31/08/20
Zona-militar.com