La Defensa Antiaérea argentina: una capacidad en crisis

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Argentina

Entre los numerosos requerimientos que poseen las Fuerzas Armadas Argentinas, la capacidad de Defensa Antiaérea, por medio de artillería y sistemas de misiles, presenta un panorama en el que su capacidad se encuentra disminuida. A continuación, brindaremos un panorama de este segmento en el Ejército, Fuerza Aérea y Armada Argentina.

La principal unidad de defensa antiaérea del Ejército Argentino se constituye en el Grupo de Artillería Antiaéreo 601 «Teniente General Pablo Riccheri», con asiento en la ciudad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. El GAA 601 no solamente agrupa los principales medios de artillería antiaérea, sino que también es el principal centro de formación de efectivos de la especialidad y mantenimiento de los sistemas que opera.

Al día de la fecha su principal armamento lo compone diversas piezas de artillería de tubo. Entre ellos pueden listarse los sistemas de cañón doble de 35 mm Oerlikon y monotubo Hispano-Suiza HS.831 de 30mm. El primero de ellos cuenta con un alcance efectivo de 4.000 metros, mientras que el segundo de 2.500 metros.

Los cañones Oerlikon son empleados en conjunción con los directores de tiro SkyGuard, siendo adquirida la última versión en el año 2018 para dar cobertura aérea a la Cumbre del G20 celebrada en la ciudad de Buenos Aires. Esta adquisición representa la última incorporación de relevancia para ser utilizada por el GAA 601. A pesar de las encomiables tareas llevadas a cabo por el Grupo de Mantenimiento de Sistemas de Artillería Antiaéreos 601, la realidad demuestra que pesa sobre los Oerlikon e Hispano Suiza una antigüedad cada vez mayor.

Por su parte, la Fuerza Aérea Argentina posee la responsabilidad de brindar cobertura y protección antiaérea a lo largo y ancho del territorio nacional, con el objetivo de controlar y defender el espacio aéreo. En el presente, su segmento de artillería antiaérea, distribuida en sus bases, la compone los cañones Oerlikon e Hispano-Suiza HS.831. A diferencia del Ejército Argentino, a estos sistemas debe sumarse los cañones

Rheinmetall 20 mm, con un alcance efectivo de 2.000 metros.

La situación se ha visto dificultada con la baja del Sistema de Misiles Antiaéreos Roland II, dejando al Ejército Argentino y Fuerza Aérea Argentina sin ningún medio de este tipo la actualidad. A pesar de las avanzadas gestiones con la empresa sueca Saab, la adquisición de una partida de RBS-70 NG de cara a la Cumbre del G20 se vio truncada.

La Armada Argentina es la única de las tres ramas de las Fuerzas Armadas que posee un sistema de misiles para defensa antiaérea. La Infantería de Marina de la Armada Argentina (IMARA) opera los Saab RBS 70, adquiridos a finales de los 90´. Durante los últimos años, instructores de la unidad han impartido los Cursos Conjunto de Operador del sistema a efectivos del Ejército y Fuerza Aérea Argentina. Dichas instrucciones parecían indicar que se preparaba el proceso para la adquisición de los RBS 70 NG por ambas fuerzas, para reemplazar parcialmente al sistema Roland II.

El segmento de artillería antiaérea de la Armada Argentina se compone de los cañones Bofors L40/70, con sus respectivos directores de tiro FLY-CATCHER. En el año 2018, como parte de una iniciativa de la Armada y la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Bahía Blanca junto a empresas privadas, se concretó el FMR (Flash Memory Recorder). A través de este dispositivo fueron reemplazados los sistemas de carga de los programas operativos de los directores de tiro, como una alternativa con que suplir la falta de componentes cuya fabricación fuera discontinuada por los proveedores originales.

De encarar un proceso gradual de reequipamiento para recuperar y fortalecer las capacidades antiaéreas, la Argentina debería definir como primer paso la adquisición de un sistema de misiles que reemplace a los Roland II, para hacer frente a objetivos a baja cota. Como se indicó el RBS 70 NG, teniendo presentes las negociaciones con Saab, fue seleccionado para ocupar ese espacio. No obstante, a pesar de que durante la anterior gestión se determinó la adquisición misiles antiaéreos de corto alcance frente a un evento de magnitud como el G20 (Decreto 125/2018), su adquisición no se concretó.

Al día de la fecha, la Defensa Antiaérea argentina recae en sistemas de artillería que fueran adquiridos hace décadas, junto a sus respectivos directores de tiro y sistemas asociados. Los últimos conflictos, más allá de la distancia geográfica en que acontecieron, han demostrado las consecuencias de no contar con sistemas antiaéreos modernos e idóneos con que hacer frente al accionar de aeronaves, UAV y municiones merodeadoras.

Por Juan José Roldán -

02/02/21
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