Las comunicaciones de la Armada Argentina fueron interceptadas y decodificadas por los británicos durante la Guerra de Malvinas

Argentina

Durante la Guerra de Malvinas de 1982, las comunicaciones de la Armada Argentina fueron interceptadas y decodificadas regularmente por la inteligencia británica en el GCHQ - Sede de Comunicaciones del Gobierno, ya que las máquinas Crypto AG empleadas por el ejército argentino no eran seguras.

El GCHQ tuvo conocimiento del movimiento de submarinos argentinos en el teatro de operaciones, incluyendo los nombres de las áreas en las que operaba el submarino ARA San Luis.

Se envió un submarino nuclear y fragatas para interceptar al submarino argentino con base en esta información obtenida por la inteligencia.

Los británicos lograron romper las claves de cifrado de Argentina con la ayuda de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA).

Las comunicaciones pueden haber sido captadas por estaciones de escucha en la Isla Ascensión, Nueva Zelanda, Chile y, según los rumores, por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires.

Un satélite de interceptación de comunicaciones llamado Vortex, lanzado en 1981 por Estados Unidos, también se utilizó para apoyar a los británicos durante el conflicto.

En la imagen de abajo, un informe británico con el estado de todos los submarinos argentinos el 16 de abril de 1982, durante la Guerra Malvinas / Malvinas.

NOTA DEL EDITOR DE PODER NAVAL : La información es del excelente libro “Ve a buscarlo y tráeme su sombrero” , del académico argentino Mariano Sciaroni y del británico Andy Smith. El trabajo aporta información inédita sobre las operaciones de caza del submarino argentino ARA San Luis durante la Guerra Malvinas / Malvinas en 1982, el equipo utilizado por ambos bandos y los informes de los militares involucrados. Para completar el trabajo, los autores tuvieron acceso a muchos documentos desclasificados por los británicos a través de la Ley de Libertad de Información. 

Por Alexandre Galante
27/03/21
naval.com.br